martes, octubre 17, 2006

A PATA PELA






Me impresiona la dificultad que tengo, que tenemos, cuando nos vamos haciendo “adultos”, de comunicarme, de comunicarnos, de relacionarnos libremente.
Tantas vueltas, tantas poses, tantas máscaras, para decirte, para escucharte, para no herirte, para no ser herido, para no defraudarte… para ser aceptado, reconocido, querido.
Y si miro a los niños, ¡Uf, que libertad¡ de existir, que simpleza para encontrarse, para amistarse, como también para dejar de serlo. Simple, verdadero, fluido.
¿Cómo andar a pata pela, y no temer? Que el piso esta mojado, sucio, muy frío, con espinas, resbaloso…Caminar simplemente, sin defenderme, eso es lo que anhelo, con la certeza de que lo que daña no es tanto lo que viene de fuera, sino lo que sale de dentro del hombre.
Andar a pata pela, no como fariseo lleno de ornamentos, o como arquitectura barroca recubierta de “adornos” y escondiendo lo esencial.
Cuanto aprisionan las creencias, cuánto me esconden los códigos, las normas de conducta, el “manual de Carreño” que a veces me compro, y que mata mi naturalidad, mi sencillez, mi libertad.
Anhelo vivir con las alas abiertas y en vuelo desplegado.
Anhelo caminar a pata pela …
Prometo intentarlo, espero no defraudar al niño que me está llamando. Pero necesito de tu ayuda. Te autorizo por tanto, a que detengas mi caminar cuando haya retomado el zapato de marca, el tranco distante, la mirada perdida. No dudes ni temas ponerme el espejo a mi contradicción permanente… ya conoces mis anhelos, y también mi pedido.

6 comentarios:

Gabriel Bunster dijo...

Imagino en una próxima reunión de grupo, sacarnos los zapatos, quedar a pata pelá y bailar esta música que has puesto sin esmalte; atrévete.
Esa batería del fondo debe sonar en las tripas.

Andrea Brandes dijo...

A veces, Pedro
me saco los zapatos
día que brilla de gatos
de panderetas, de sonidos
de los pies a los sentidos
de mis plantas traqueteadas
desde ahí a un par de hadas
ocultas en cavidades
de los pies a las verdades
de recorrer los caminos
pobres pasos peregrinos
con un temor que se esconde
pues, caminar hacia dónde?

y te digo descalza
que si algun día no calza
tu corazón y el sendero
al pie de lo veradadero
desde mis pies enterrados
que vas a tenerme a tu lado.



de la boca me saltan lirios

y en esos pequeños ratos
se teje un hilo invisible
saltando las panderetas

juanita dijo...

Lo leì y me acordè inmediatamente de los pensamientos que he tenido a una semana de cumplir mis primeros 33 años,,,,,,, quiero celebrarlo con mi niña interior y sacarla del fonfo de mi corazòn pues require ver el mundo de otro color y a pata pela........ Un abrazo, Juanita

Anónimo dijo...

Y también se nos olvida, producto de esta agita y marketera vida, que todos nosotros nacimos a pata pelá.
Pa ra caminar a pata pelá por la vida, y que no faltó quien nos puso la leva...como dice el refrán..A PATA Y CON LEVA.-

Iris dijo...

a pata pela y aceptando la fragilidad, leí tu artículo en la revista, ¡cuanto coraje! y recordé esta nota en tu blog

a pata pelá por la vida, sin armaduras, sin corazas...eso sí que requiere de valor

Anónimo dijo...

...precioso post...