jueves, abril 26, 2007

QUIERO VOLVER A COMENZAR



¡Cuánto tiempo que no visitaba estas páginas abiertas!
si hasta algunos comentarios generosos habían quedado colgados sin ser cogidos,
...por suerte me esperaron despiertos para volver a confortarme.

Desde mi último posteo me he pasado los días abriendo regalos,
aunque algunos pueden haber pasado a mi lado sin haberlos descubierto.

Puras bendiciones y nuevas promesas recorren mis días
y no es que no haya experimentado agobios, temores y llantos
o que siempre la fuerza y la risa hayan sido mis compañeras.

He tenido momentos de fragilidad y la inquietud como sensación
también me ha recordado que soy como tesoro en vasija de barro.

Más eso es lo facinante, que tras la neblina que descendió fría algunas mañanas
siempre al medio día el sol entibiaba mi alma.

Fascinante aventura de estar vivo,
asombrosa alegría de saberme cierto.

He decidido volver a nacer cada día y volver a morir cada noche
quiero ofrecerte y ofrecerles la novedad de una nueva vida cada día.

No quiero contentarme con ser el mismo y no porque no me considere
quiero regalarme como al inicio con mi mejor vestido, con mi más bello sonido.

Y no será "pose", sino vivencia permitida
y no será farsa, sino cántico y alabanza sostenida.

viernes, diciembre 15, 2006

HONRAR A MI PADRE Y MI MADRE



( en la foto de su matrimonio el año 1951
con el Padre Alberto Hurtado)



Algunas palabras para “Honrar a mi padre y mi madre”.
En el aniversario de 50 años de fallecido del papá y en los 40 de la mamá.

La ausencia que me ofreció la noche,
No es comparable a la presencia que me trajo el día.

El frío gélido del invierno
como la noche que ocultó las sombras,
No lograron que la luz se opacase
Ni que el brote fresco se ofuscase.

La VIDA siempre sobrepasará a la muerte
El DOLOR siempre encontrará el descanso
La LUZ nunca será definitivamente ocultada
La MUERTE ya ha sido vencida.

martes, diciembre 12, 2006

MANUEL: iremos contigo, no estas solo.



Inicié mi blog en el mes de enero del 2006 con la historia de “Mi amigo Manuel” (http://pedroarellanom.blogspot.com/2006/01/la-historia-de-manuel.html) . Luego vendrían nuevos textos referidos a él y a esa historia, dura, dolorosa, y sin duda muy ajena a la vida de quienes hoy navegamos estas aguas del Internet.

Ahora, casi al cerrar el año, me interno nuevamente por los helados pasillos de la cárcel de alta seguridad CAS, para encontrarnos tras esos muros fríos con Manuel luego de que éste ha recibido la sentencia de pasar otros ocho años en ese mundo de encierro, silencio y soledad.

Manuel vuelve a encontrarse con esa realidad que fue su habitat durante 28 años de su vida, pero vuelve luego de haber descubierto una vida nueva, que conoció cuando sus ojos descubrieron otro mundo, al menos 5 años de su última condena. Y fue un cambio definitivo y radical, que logró mantenerlo de pié a pesar de las mil tentaciones que su antiguo medio le ofrecía. Nunca hizo nada que pudiera significarle una caída. Era sin duda un hombre nuevo. Había recuperado lo más precioso para él, su familia, y se aprontaba a jugarse toda la vida para devolverle la mano a la sociedad a quién sentía le debía tanto.

Pero llegó un día, un instante, un segundo, en que su historia aún no cicatrizada totalmente le tendió una trampa… y el caos golpeó su vida, remeció a Silvia, su mujer, impactó a sus amigos y conocidos, para precipitarse con un estruendo de polvo y tierra arrastrando todo a su paso.

Llegó entonces el desconsuelo, la vergüenza, el sin sentido y la pena eterna, tomándolo prisionero y apoderándose de su vida durante estos interminables meses de proceso. ¿Hasta cuando?, …no sabemos.

Pero Manuel sigue siendo un hombre y su dignidad de hijo de Dios se nos ha revelado, en este tiempo, en medio de su desconsuelo, en medio de esas fías celdas. Quienes le hemos visitado, quienes le hemos conocido, damos fe, somos testigos y tenemos esperanza que estos ocho nuevos años tras las rejas del CAS logren ser una promesa, y logren esconder, a pesar de que es incomprensible imaginarlo siquiera, un nuevo sentido para la vida de Manuel, la de su mujer, sus hijos y todos quienes cada cierto tiempo penetramos esas rejas.

jueves, noviembre 02, 2006

TOMAR EL ATAJO DEL CORAZÓN





El señor Cárcamo se nos acercó a conversar, como si el tiempo no existiese para él, sin que los chubascos que de cuando en cuando caían le sacaran de lugar, ni el arcoiris que cerraba la bahía de Mechuque, lograra conmoverle. Mientras tanto yo estaba como en éxtasis admirando esa naturaleza intensa y majestuosa que se nos iba regalando… solo a condición que le abriésemos un espacio en nuestro interior.

Durante dos días me debatí si ir o no a la navegación por los canales de Chiloé que un amigo generoso nos había cursado a un par de matrimonios para este fin de semana largo que acaba de pasar. ¿Como puede ser posible que ante panorama tan idílico me haya costado tanto decidirme?. La verdad es que la motivación inicial y la decisión de ir fue instantánea y rápidamente mi imaginación me puso en contacto con esos lugares maravillosos. Pero luego, al acercarse el día de la partida aparecieron los habituales fantasmas con sus razonamientos y cuestionamientos queriendo mandar al tacho la decisión que mi corazón ya había tomado.

Comencé a mirar los pronósticos del tiempo, que amenazaban lluvias todo el fin de semana y me parecían podrían poner en riesgo ese idílico panorama. Comenzaron los llamados, las estimaciones, las dudas, como bajarme a último momento y no perder los pasajes como tampoco la oportunidad que se me había ofrecido. Hablé con la línea aérea para ver hasta que hora podría esperar sin perder la plata, hablé con meteorología, intenté seducir a mi amigo cambiar la fecha, etc., etc.

Una vez más queriendo controlarlo todo y sufriendo incluso porque me sentía sin el dominio que acostumbro a tener de mis actividades. Afortunadamente un angelito me sopló al oído que inevitablemente debía entregarme a las condiciones del tiempo y dejarme llevar, o declinar a la invitación y con ello a la posibilidad de que la vida algo nos tuviese preparado.

A buena hora tomamos esa tan acertada decisión de no dar las peleas que no tienen destino ni sentido y que me hacen sufrir y perder la novedad de lo imprevisible, de la aventura. Decidimos partir y gozar lo que sucediera en esta travesía, que tuvo más de viaje interior que exterior, dado que volví, por enésima vez creo, a descubrir que si en la ciudad creo y pretendo tener el dominio y control de la mayoría de las variables que enfrento, en medio de la naturaleza, inevitablemente tengo que dejarme llevar. Solo ahí comienza el verdadero viaje, solo así es posible vivir la travesía del disfrute.

Cárcamo entre sus ovejas que pastaban sin apremio, la señora Orfelina que entre el pan amasado nos compartía de su vida de entrega y don Juan que esperaba las bajas mareas para cruzar sus bueyes, fueron cada uno un regalo y como un rayo de sol que en medio de nubes y chubascos quisieron regalarse.

Prometo por tanto no mirar el pronóstico del tiempo ante una nueva invitación y responder con el corazón necesitado de verde y de pureza. La ciudad tiene su encanto mientras no mate mi libertad y mi fluir.

miércoles, octubre 18, 2006

UNA LUZ PARA MANUEL




“Manuel es un hombre muy inteligente… yo he aprendido mucho de él. La verdad es que nada de lo que hemos hecho en este tiempo, en relación a la capacitación de los internos, la podríamos haber hecho sin la inspiración y el empuje de Manuel”.

Estas palabras del cabo Segovia que escuché durante la visita que tuve hoy al CAS (Cárcel de Alta Seguridad) refiriéndose a mi amigo Manuel Henríquez, me impactaron profundamente y son como el prólogo de este nuevo capítulo en esta historia de dolor y esperanza.

Tal vez no conozcas o no recuerdes “la historia de Manuel”, que me motivó el18 de enero de este año a publicar mi primer post con esta historia conmovedora y que cuestionaba todo sentido. Hoy 10 meses después las palabras del Cabo Segovia brillan como una pequeña lucecita en medio de la oscuridad.

martes, octubre 17, 2006

A PATA PELA






Me impresiona la dificultad que tengo, que tenemos, cuando nos vamos haciendo “adultos”, de comunicarme, de comunicarnos, de relacionarnos libremente.
Tantas vueltas, tantas poses, tantas máscaras, para decirte, para escucharte, para no herirte, para no ser herido, para no defraudarte… para ser aceptado, reconocido, querido.
Y si miro a los niños, ¡Uf, que libertad¡ de existir, que simpleza para encontrarse, para amistarse, como también para dejar de serlo. Simple, verdadero, fluido.
¿Cómo andar a pata pela, y no temer? Que el piso esta mojado, sucio, muy frío, con espinas, resbaloso…Caminar simplemente, sin defenderme, eso es lo que anhelo, con la certeza de que lo que daña no es tanto lo que viene de fuera, sino lo que sale de dentro del hombre.
Andar a pata pela, no como fariseo lleno de ornamentos, o como arquitectura barroca recubierta de “adornos” y escondiendo lo esencial.
Cuanto aprisionan las creencias, cuánto me esconden los códigos, las normas de conducta, el “manual de Carreño” que a veces me compro, y que mata mi naturalidad, mi sencillez, mi libertad.
Anhelo vivir con las alas abiertas y en vuelo desplegado.
Anhelo caminar a pata pela …
Prometo intentarlo, espero no defraudar al niño que me está llamando. Pero necesito de tu ayuda. Te autorizo por tanto, a que detengas mi caminar cuando haya retomado el zapato de marca, el tranco distante, la mirada perdida. No dudes ni temas ponerme el espejo a mi contradicción permanente… ya conoces mis anhelos, y también mi pedido.

viernes, octubre 13, 2006

YUNUS PREMIO NOBEL DE LA PAZ





con una familia de Cali En las poblaciones de "Aguas Claras", Cali


bailando en Bogotá



Siento una alegría profunda de haber tenido la experiencia de convivir durante la semana recién pasada con este hombre extraordinario, que hoy el mundo reconoce con el Premio Nóbel de la Paz.
Las palabras de reconocimiento hoy sobran, pero hasta ayer podía decir que la vivencia de compartir con él, en medio de los ricos, con presidentes de estado, con autoridades religiosas, como con los más humildes en las poblaciones de Cali, como en los campamentos de Santiago, me hacían admirarle en su sencillez y humildad para relacionarse con cada uno como un igual, sin mirar hacia arriba o hacia abajo, siempre valorando su condición sagrada de ser humano.
Recuerdo las palabras conmovedoras del Obispo Ortodoxo, en un encuentro con las autoridades religiosa de Colombia, cuando dijo “Señor Yunus, usted es una visita de Dios al mundo”.
Por mi parte me quedo con la gratificación de haber sido testigo de este hombre que invita, con su ejemplo, a hacer lo que les escribió en una dedicatoria de su libro a mis hijos: “¡Grow up to make a difference to the world!”.