martes, agosto 05, 2008

Papá, tengo miedo


A propósito de los diversos programas que a través de la televisión nos golpean cada día, me pregunto:
Que tipo de sociedad le estamos legando a nuestros hijos, si la base de la comunicación esta centrada en la denuncia y no en el anuncio, en la pobreza y no en la riqueza, en el desvalorizar, más que en validar, en el prejuicio más que en la confianza, en la violencia, más que en las iniciativas de paz?

jueves, junio 05, 2008

COMUNION Y COMUNIDAD


La palabra "comunión" puede estar posiblemente asociada, en nuestra cultura occidental, a la Iglesia Católica, y no podría no ser así dado que el Cristianismo basa toda su fuerza... y diríamos su "estrategia empresarial" en la comunión, que es el valor que se busca vivir en lo que llamamos una "comunidad".
Pero creo que ese valor no es exclusivo ni excluyente, lo considero un valor esencial al género humano, por ello que me parece tan relevante en esta cultura actual, creciente en individualismo, apelemos a descubrir el valor de las organización comunitarias, y reitero, no en el sentido religioso necesariamente, sino en el amplio sentido que implica este modo de relacionarnos y existir.
No dejemos que el miedo y el temor al otro, al que esta a mi lado, me lleve a recluirme, defenderme, protegerme, aislarme, separarme. Nada es más poderoso que el amor, y que es justamente la antítesis del temor.
En lo concreto invito a hacer concientemente el ejercicio de ir hacia el “otro”, abriendo nuestras relaciones, volver a hacer el ejercicio de la confianza una y mil veces, aunque algunos nos traicionen. Estoy seguro que en ese ejercicio descubriremos las posibilidades infinitas que el vincularnos, el relacionarnos nos traerá. Solo ahí estaremos abiertos al regalo.
Frente a las pobrezas que nos invaden como personas, solo contamos con la inmensidad de las riquezas con que también contamos…. Y esas están a la mano, a nuestro lado.

viernes, marzo 28, 2008

El camino del corazón


En este último tiempo he vivido en tal intensidad mis días y mi vida, que no sabría como postear tanta vivencia. Solo puedo decir, con mucha humildad que he ido develando un secreto, un camino maravilloso, que me esta entregando pistas certeras para encontrar el tesoro escondido, desenterrar la piedra filosofal y acceder al "camino del corazón".
Que extraño puede ser escuchar hablar del corazón cuando lo que se valora e idolatra en nuestra cultura actual, esta referido a la razón, y si de caminos hablamos, no me venga a mencionar otra cosa que no sea una super carretera sobre la cual pueda correr cada día más velozmente.
El camino del corazón, es paradojalmente ese sendero lleno de recodos, donde la huella se abre y se cierra permanentemente, donde su pavimento es a veces áspero otras fluído, pero siempre lleno de sorpresas gratificantes, gozosas, aunque a veces el dolor y el llanto puedan acompañarte.
El camino del corazón es ese que tiene entradas múltiples, más una sola dirección, la de la verdad, la transparencia, la confianza, la fraternidad, el perdón, la compasión, la alegría, la gratuidad, el cosuelo, la esperanza.
El camino del corazón es el que se transita impulsado por ese anhelo profundo, por esa sed de sentido, por ese soplo divino, único camino que solo deja de transitarse cuando se llega a los brazos de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

jueves, noviembre 22, 2007

Jesús llora al ver la ciudad


"Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella,
diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos"


¿Como vemos hoy nuestra ciudad?


Al ver la ciudad, frente a la que muchas veces yo también lloro, más que ver la ciudad, veo al hombre y la mujer que la habita.

¡Que poco humana es nuestra ciudad!

Si la atravieso, no por las autopistas que esconden lo indigno, sino, la cruzo "de a pié"... no puedo sino quedar conmovido y entristecido.
Pero si mi ciudad, como mi casa, es sólo una expresión de quienes la habitamos. Entonces más penoso aún, pues mi corazón creado para el encuentro, se duele frente a la distancia; mis brazos creados para acogerte, se repliegan por miedo al rechazo; mis ojos puestos para ofrecerte mi intimidad, se esconden pudorosos, temerosos.

Quiero habitar en la tierra prometida, en la Jerusalén celeste... Quiero caminar por calles que me acojan, con rejas convertidas en arados, con plazas donde niños y viejos encontramos la alegría del espacio que abrace...

Quiero, Sueño, Anhelo...
más mientras tanto me seco mi llanto,
despierto mi canto y salgo de prisa
a transformar el cemento en jardín florido,
la soledad en una ronda de encuentro,
el temor en una fiesta de abrazos,
la sospecha en una mirada que quema tu corazón y tu pena.

Es la invitación que hoy me nace ante este Jesús que conmigo llora sobre mi ciudad.

martes, noviembre 20, 2007

¿Que es "lo perdido"?


"...el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido". Así concluye el Evangelio del día de hoy... y me deja pensando:

Que pasa en nuestra cultura con los "perdedores"?

Quienes se sienten en esa condición, por haber fracasado en lo académico, en lo social, en lo familiar, en lo económico, etc. muchas veces son estigmatizados y muchas, a veces todas, las puertas se cierran ante y tras ellos. En una cultura que sobrevalora el éxito Jesús nos destruye todos nuestros juicios de valor invitándonos a develar el misterio de "lo abandonado, lo perdido, lo desechado"

Abierto a ese misterio es que me he atrevido a pasar sobre los cánones del "éxito" y a mirar con esa otra mirada, que es la que imagino tiene este Dios de lo pequeño, este Dios de la brisa suave... y en ese atrevimiento me he encontrado con seres humanos, que más allá de sus historias, me han enseñado a valorar lo despreciable, lo perdido, personas que como pocas me han regalado su confianza, su amistad sincera y me han enseñado del amor de Dios.

En esta Navidad que se abre ante nosotros, abrámonos al mistaerio de ese Jesús que nace en las trastiendas de nuestras vitrinas adornadas, en el patio trasero de nuestras casas engalanadas.

¿Que es lo perdido en mi vida?

martes, octubre 09, 2007

Con el poder de la mirada



Recuerdan la parábola del Buen Samaritano que aparece en el Evangelio de Lucas? Ahí con esta parábola Jesús nos revela quién es nuestro prójimo. Y dice que frente a una persona que había sido asaltada y que yacía sangrante en el camino, pasaron tres personas: el primero que era un sacerdote, dice el texto: “… al verle, dio un rodeo. De igual modo un Levita que pasaba por aquel lugar, lo vio y dio un rodeo. Pero un Samaritano que iba de camino, llego junto a él y al verle, tuvo compasión. Se acercó, le vendo las heridas y le llevó a una posada para que cuidaran de él”.

El texto dice que los tres le vieron…. Pero al parecer, sólo el Samaritano le vio verdaderamente.
¿Qué significa ver entonces?
¿Vemos cotidianamente a quienes están o pasan a nuestro lado?

Mientras más reflexiono y hago la experiencia del encuentro, más me asombro por el poder de la mirada.

Recuerdo por ejemplo al Padre Hurtado, como esa mirada que cruzó con el mendigo que estaba botado en la calle, fue la mirada fundacional del Hogar de Cristo. De hecho él decía, que no vio en ese acto al mendigo, sino al mismo Cristo que le miraba.

Hacen varios años invitamos a Patch Adams a Chile, este médico norteamericano, no creyente, revolucionario, que atravesado por su mirada amorosa ofrece alegría y un pequeño respiro al sufrimiento de niños enfermos en hospitales y campos de refugiados de todo el mundo. Les puedo decir que caminar con él entre las camillas de los niños con cáncer es una verdadera escuela de humanidad.

Otro gran profeta de nuestro tiempo es Muhammad Yunus, el banquero de los pobres y a quién he tenido el privilegio de acompañar tanto en Chile como en Colombia en el encuentro con microempresarios muchos de ellos viviendo en condiciones de mucha pobreza. ¿Qué privilegio, cuanto aprendizaje. Una vez más el poder de la mirada, pues fue el encuentro con esas mujeres, que tejían esterillas a la salida de la Universidad, y esa capacidad de ponerse de rodillas la profundidad de sus historias, escrita en sus ojos, lo que le llevó a fundar el microcrédito y a ser reconocido 30 años después con el premio Nóbel de la Paz.

Estoy seguro que podremos hacer de Chile un país amable para todos si nos atrevemos a cambiar la mirada y a transitar
de la Soledad al Encuentro,
del Temor al Abrazo,
del Prejuicio a la Confianza

Dame tu mirada y cambiaremos el mundo.

viernes, agosto 24, 2007

LA VIDA COMO REGALO


En el último tiempo he ido descubriendo que los milagros son cotidianos y que en mi camino me encuentro permanentemente con una gran cantidad de regalos. Mi conclusión a ello es que estoy aprendiendo a "ver".
+ Verme a mi mismo y develar el tesoro que me habita.
+ Ver al otro y descubrir el regalo que se esconde tras todo, buscado o inesperado, encuentro.
+ Ver mi entorno, la naturaleza y lo que me sucede, como el milagro que día a día esta a la puerta para revelarse.
+ Ver a Dios que esta en mí, en el otro, en la naturaleza y en lo cotidiano.

He descubierto entonces el gran secreto para vivir la vida como regalo.

Y como no soy el primero que descubre el camino hacia la felicidad, acompaño un texto de Carlos Valles, que refleja la misma verdad.


“… este rápido episodio es para mí tema de meditación y reto de conducta. Yo no soy Tagore, ni ninguno de nosotros lo somos, pero a lo largo del día y de la vida me encuentro yo y nos encontramos todos con otras personas cercanas o lejanas en una conversación, una comida, una reunión, una espera. Y aquí viene el dilema existencial que puede llevar mi vida a rutinas grises de formalismos inertes, o levantarla a pequeñas cumbres diarias de chispas de alegría, de comunicaciones vitales, de revelación personal, de contacto profundo, de impacto feliz. ¿Quiero que mi interlocutor – quien quiera que sea y por mucho o poco tiempo que esté ante mí - se vaya de mi presencia aburrido, indiferente y olvidado, o quiero que disfrute ese momento conmigo, que le alegre la existencia, que atesore la memoria y se vaya más feliz de lo que ha venido, con la compañía de un recuerdo que aligere su paso y el calor humano de un encuentro que arrope su soledad? ¿Quiero sólo cumplir la etiqueta o quiero transmitir energía?¿Quiero ser un robot mecánico o una persona viva?
“Esta consideración puede cambiar mi vida. Repaso en mi conciencia las últimas veinticuatro horas que he vivido. ¿A cuantos, a quienes me encontré en ese tiempo?¿Como llegaron a mí ? ¿Cómo se marcharon?¿ Pasaron sólo por mi presencia como clientes de una cola ante la ventanilla, como peatones apresurados ante un escaparate, como pacientes asustados ante una consulta, o se llevaron algo, se les alegraron los ojos, se les disparó la sonrisa, se les sacudió el cuerpo y les encendió el alma con algo que yo dije, yo sentí, yo viví con espontaneidad ante ellos? ¿Llevé a cabo con cada uno la transacción oficial del asunto de turno, o fui persona, miré los rostros a los que hablaba, acaricié las manos que estrechaba, añadí el tono a la palabra y el cariño a la mirada, dejé a cada uno que se me amaneciera como era, disfruté la novedad de cada encuentro y descubrí la unicidad de cada persona? ¿Me entregué a corazón abierto a cada encuentro o me refugié en la rigidez impersonal de la máscara socorrida por comodidad y pereza y desconfianza y desinterés? ¿Viví …. o solamente funcioné? “