viernes, marzo 28, 2008

El camino del corazón


En este último tiempo he vivido en tal intensidad mis días y mi vida, que no sabría como postear tanta vivencia. Solo puedo decir, con mucha humildad que he ido develando un secreto, un camino maravilloso, que me esta entregando pistas certeras para encontrar el tesoro escondido, desenterrar la piedra filosofal y acceder al "camino del corazón".
Que extraño puede ser escuchar hablar del corazón cuando lo que se valora e idolatra en nuestra cultura actual, esta referido a la razón, y si de caminos hablamos, no me venga a mencionar otra cosa que no sea una super carretera sobre la cual pueda correr cada día más velozmente.
El camino del corazón, es paradojalmente ese sendero lleno de recodos, donde la huella se abre y se cierra permanentemente, donde su pavimento es a veces áspero otras fluído, pero siempre lleno de sorpresas gratificantes, gozosas, aunque a veces el dolor y el llanto puedan acompañarte.
El camino del corazón es ese que tiene entradas múltiples, más una sola dirección, la de la verdad, la transparencia, la confianza, la fraternidad, el perdón, la compasión, la alegría, la gratuidad, el cosuelo, la esperanza.
El camino del corazón es el que se transita impulsado por ese anhelo profundo, por esa sed de sentido, por ese soplo divino, único camino que solo deja de transitarse cuando se llega a los brazos de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

jueves, noviembre 22, 2007

Jesús llora al ver la ciudad


"Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella,
diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos"


¿Como vemos hoy nuestra ciudad?


Al ver la ciudad, frente a la que muchas veces yo también lloro, más que ver la ciudad, veo al hombre y la mujer que la habita.

¡Que poco humana es nuestra ciudad!

Si la atravieso, no por las autopistas que esconden lo indigno, sino, la cruzo "de a pié"... no puedo sino quedar conmovido y entristecido.
Pero si mi ciudad, como mi casa, es sólo una expresión de quienes la habitamos. Entonces más penoso aún, pues mi corazón creado para el encuentro, se duele frente a la distancia; mis brazos creados para acogerte, se repliegan por miedo al rechazo; mis ojos puestos para ofrecerte mi intimidad, se esconden pudorosos, temerosos.

Quiero habitar en la tierra prometida, en la Jerusalén celeste... Quiero caminar por calles que me acojan, con rejas convertidas en arados, con plazas donde niños y viejos encontramos la alegría del espacio que abrace...

Quiero, Sueño, Anhelo...
más mientras tanto me seco mi llanto,
despierto mi canto y salgo de prisa
a transformar el cemento en jardín florido,
la soledad en una ronda de encuentro,
el temor en una fiesta de abrazos,
la sospecha en una mirada que quema tu corazón y tu pena.

Es la invitación que hoy me nace ante este Jesús que conmigo llora sobre mi ciudad.

martes, noviembre 20, 2007

¿Que es "lo perdido"?


"...el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido". Así concluye el Evangelio del día de hoy... y me deja pensando:

Que pasa en nuestra cultura con los "perdedores"?

Quienes se sienten en esa condición, por haber fracasado en lo académico, en lo social, en lo familiar, en lo económico, etc. muchas veces son estigmatizados y muchas, a veces todas, las puertas se cierran ante y tras ellos. En una cultura que sobrevalora el éxito Jesús nos destruye todos nuestros juicios de valor invitándonos a develar el misterio de "lo abandonado, lo perdido, lo desechado"

Abierto a ese misterio es que me he atrevido a pasar sobre los cánones del "éxito" y a mirar con esa otra mirada, que es la que imagino tiene este Dios de lo pequeño, este Dios de la brisa suave... y en ese atrevimiento me he encontrado con seres humanos, que más allá de sus historias, me han enseñado a valorar lo despreciable, lo perdido, personas que como pocas me han regalado su confianza, su amistad sincera y me han enseñado del amor de Dios.

En esta Navidad que se abre ante nosotros, abrámonos al mistaerio de ese Jesús que nace en las trastiendas de nuestras vitrinas adornadas, en el patio trasero de nuestras casas engalanadas.

¿Que es lo perdido en mi vida?

martes, octubre 09, 2007

Con el poder de la mirada



Recuerdan la parábola del Buen Samaritano que aparece en el Evangelio de Lucas? Ahí con esta parábola Jesús nos revela quién es nuestro prójimo. Y dice que frente a una persona que había sido asaltada y que yacía sangrante en el camino, pasaron tres personas: el primero que era un sacerdote, dice el texto: “… al verle, dio un rodeo. De igual modo un Levita que pasaba por aquel lugar, lo vio y dio un rodeo. Pero un Samaritano que iba de camino, llego junto a él y al verle, tuvo compasión. Se acercó, le vendo las heridas y le llevó a una posada para que cuidaran de él”.

El texto dice que los tres le vieron…. Pero al parecer, sólo el Samaritano le vio verdaderamente.
¿Qué significa ver entonces?
¿Vemos cotidianamente a quienes están o pasan a nuestro lado?

Mientras más reflexiono y hago la experiencia del encuentro, más me asombro por el poder de la mirada.

Recuerdo por ejemplo al Padre Hurtado, como esa mirada que cruzó con el mendigo que estaba botado en la calle, fue la mirada fundacional del Hogar de Cristo. De hecho él decía, que no vio en ese acto al mendigo, sino al mismo Cristo que le miraba.

Hacen varios años invitamos a Patch Adams a Chile, este médico norteamericano, no creyente, revolucionario, que atravesado por su mirada amorosa ofrece alegría y un pequeño respiro al sufrimiento de niños enfermos en hospitales y campos de refugiados de todo el mundo. Les puedo decir que caminar con él entre las camillas de los niños con cáncer es una verdadera escuela de humanidad.

Otro gran profeta de nuestro tiempo es Muhammad Yunus, el banquero de los pobres y a quién he tenido el privilegio de acompañar tanto en Chile como en Colombia en el encuentro con microempresarios muchos de ellos viviendo en condiciones de mucha pobreza. ¿Qué privilegio, cuanto aprendizaje. Una vez más el poder de la mirada, pues fue el encuentro con esas mujeres, que tejían esterillas a la salida de la Universidad, y esa capacidad de ponerse de rodillas la profundidad de sus historias, escrita en sus ojos, lo que le llevó a fundar el microcrédito y a ser reconocido 30 años después con el premio Nóbel de la Paz.

Estoy seguro que podremos hacer de Chile un país amable para todos si nos atrevemos a cambiar la mirada y a transitar
de la Soledad al Encuentro,
del Temor al Abrazo,
del Prejuicio a la Confianza

Dame tu mirada y cambiaremos el mundo.

viernes, agosto 24, 2007

LA VIDA COMO REGALO


En el último tiempo he ido descubriendo que los milagros son cotidianos y que en mi camino me encuentro permanentemente con una gran cantidad de regalos. Mi conclusión a ello es que estoy aprendiendo a "ver".
+ Verme a mi mismo y develar el tesoro que me habita.
+ Ver al otro y descubrir el regalo que se esconde tras todo, buscado o inesperado, encuentro.
+ Ver mi entorno, la naturaleza y lo que me sucede, como el milagro que día a día esta a la puerta para revelarse.
+ Ver a Dios que esta en mí, en el otro, en la naturaleza y en lo cotidiano.

He descubierto entonces el gran secreto para vivir la vida como regalo.

Y como no soy el primero que descubre el camino hacia la felicidad, acompaño un texto de Carlos Valles, que refleja la misma verdad.


“… este rápido episodio es para mí tema de meditación y reto de conducta. Yo no soy Tagore, ni ninguno de nosotros lo somos, pero a lo largo del día y de la vida me encuentro yo y nos encontramos todos con otras personas cercanas o lejanas en una conversación, una comida, una reunión, una espera. Y aquí viene el dilema existencial que puede llevar mi vida a rutinas grises de formalismos inertes, o levantarla a pequeñas cumbres diarias de chispas de alegría, de comunicaciones vitales, de revelación personal, de contacto profundo, de impacto feliz. ¿Quiero que mi interlocutor – quien quiera que sea y por mucho o poco tiempo que esté ante mí - se vaya de mi presencia aburrido, indiferente y olvidado, o quiero que disfrute ese momento conmigo, que le alegre la existencia, que atesore la memoria y se vaya más feliz de lo que ha venido, con la compañía de un recuerdo que aligere su paso y el calor humano de un encuentro que arrope su soledad? ¿Quiero sólo cumplir la etiqueta o quiero transmitir energía?¿Quiero ser un robot mecánico o una persona viva?
“Esta consideración puede cambiar mi vida. Repaso en mi conciencia las últimas veinticuatro horas que he vivido. ¿A cuantos, a quienes me encontré en ese tiempo?¿Como llegaron a mí ? ¿Cómo se marcharon?¿ Pasaron sólo por mi presencia como clientes de una cola ante la ventanilla, como peatones apresurados ante un escaparate, como pacientes asustados ante una consulta, o se llevaron algo, se les alegraron los ojos, se les disparó la sonrisa, se les sacudió el cuerpo y les encendió el alma con algo que yo dije, yo sentí, yo viví con espontaneidad ante ellos? ¿Llevé a cabo con cada uno la transacción oficial del asunto de turno, o fui persona, miré los rostros a los que hablaba, acaricié las manos que estrechaba, añadí el tono a la palabra y el cariño a la mirada, dejé a cada uno que se me amaneciera como era, disfruté la novedad de cada encuentro y descubrí la unicidad de cada persona? ¿Me entregué a corazón abierto a cada encuentro o me refugié en la rigidez impersonal de la máscara socorrida por comodidad y pereza y desconfianza y desinterés? ¿Viví …. o solamente funcioné? “

miércoles, julio 18, 2007

DIOSIDENCIAS

Es realmente impresionante la sabiduría y las "diosidencias" que estamos constatando al interior de los grupos de desarrollo.

¿Quién puede creer que lo que nos envuelve en cada compartir es sólo fruto del azar, de nuestra inteligencia o de nuestras competencias???? Al menos yo no me creo ese cuento. Entonces que explicación podemos darnos?

Por mi parte tengo la certeza que las personas estamos habitadas de una condición "superior", estamos dotados de una realidad espiritual que nos acerca a esa realidad de "... creados a imagen de Dios". Que pretención podría decir alguien, más yo digo que inmensidad de misterio.

Escuchando ayer a Gastón Soublete volví a sentir ese llamado urgente de entrar en esas dimensiones que nos trascienden, y que están a la mano, que han sido dadas para VIVIR en plenitud y que son, sin duda, el camino para volver a reencantar nuestra "humanidad" y entrar con ello en una nueva cultura.

Pero cuales pueden ser algunas claves, ciertas pistas, para que podamos con más conciencia direccionar ese camino?

Con humildad comparto algunas que hemos visto en DESAFIO:
+ Creer en la persona y en su condición de ser único y sagrado.
+ Ofrecer espacios de escucha y de confianza incondicional.
+ Estar siempre dispuestos a volver a iniciar el camino, con amor, paciencia, reconciliación y compasión, haciendo lo imposible por que los juicios y prejuicios de la historia no sean un freno para volver a comenzar .
+ Vivir la gratuidad y el abandono del control, del poder y de los resultados.
+ Vivir en la certeza y gratitud de un Dios, de una presencia, que todo lo abraza y contiene.

Doy fe, como persona y como DESAFIO, que estas pistas nos han permitido hacer la diferencia y hacer posible lo imposible.

Concluyo con el texto del Evangelio de hoy que dice mucho mejor lo que yo he planteado anteriormente:

Evangelio según San Mateo 11,25-27.
"En esa oportunidad, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".

jueves, julio 12, 2007

Crear Comunidad


En este último tiempo me he sentido muy interpelado por el sentido de COMUNIDAD. En medio de tantas pequeñeces, egoismos y desconfianzas, ¡cuan! relevante es volver al sentido de cuerpo, de familia, de comunidad.

Es cierto que en la intimidad de las conversas personales mayoritariamente estamos compartiendo ese anhelo de familia, de barrio, de país..., más no es menos cierto que en lo concreto de la vida cotidiana, en medio de la selva diaria, nos estamos destruyendo en tanta liquidación de mezquindades y egoismos.

Cada vez creo más necesario que en nuestra cultura nos atrevamos a plantar mañíos, robles, araucarias, y tantos de esos árboles que algún día fueron sembrados y que quién lo hizo nunca tuvo la pretención siquiera de ponerse bajo su sombra, lo hizo pensando e las generaciones que venían, lo hizo, tal vez en la naturalidad de creer que lo más pasajero del planeta es la persona, a pesar de que lo más trascendente sigue siendo el género humano.

Apelo por tanto a trabajar por un sentido de país, de familia, de comunidad, con una mirada de largo plazo, con altos sueños y grandes utopías, más a su vez con actos cotidianos consecuentes y muchos pequeños pasos de cercanía y de abrazos.