jueves, julio 12, 2007

Crear Comunidad


En este último tiempo me he sentido muy interpelado por el sentido de COMUNIDAD. En medio de tantas pequeñeces, egoismos y desconfianzas, ¡cuan! relevante es volver al sentido de cuerpo, de familia, de comunidad.

Es cierto que en la intimidad de las conversas personales mayoritariamente estamos compartiendo ese anhelo de familia, de barrio, de país..., más no es menos cierto que en lo concreto de la vida cotidiana, en medio de la selva diaria, nos estamos destruyendo en tanta liquidación de mezquindades y egoismos.

Cada vez creo más necesario que en nuestra cultura nos atrevamos a plantar mañíos, robles, araucarias, y tantos de esos árboles que algún día fueron sembrados y que quién lo hizo nunca tuvo la pretención siquiera de ponerse bajo su sombra, lo hizo pensando e las generaciones que venían, lo hizo, tal vez en la naturalidad de creer que lo más pasajero del planeta es la persona, a pesar de que lo más trascendente sigue siendo el género humano.

Apelo por tanto a trabajar por un sentido de país, de familia, de comunidad, con una mirada de largo plazo, con altos sueños y grandes utopías, más a su vez con actos cotidianos consecuentes y muchos pequeños pasos de cercanía y de abrazos.

viernes, mayo 18, 2007

LA FUENTE EN QUE BEBEMOS


Si consumimos violencia, generamos conflicto, si recibimos amor, ternura, ofreceremos cariño, amistad, comprensión. No cabe duda que la matanza en el Campus universitario de Virginia fue consecuencia de la locura alimentada con violencia, odio, rencor y resentimiento.
Nada es inocuo o indiferente, nada es irrelevante o intrascendente. Todo acto engendra nuevas acciones, toda palabra lanzada o gesto expresado es como piedra lanzada en un espejo de agua, por lo que somos responsables de la piedra que tiramos como de las ondas que se han formado.

Cada día estoy más convencido: que de la fuente que bebamos es lo que ofreceremos. Por ello es que he quedado profundamente impactado al encontrarme con un nuevo libro del monje Benedictino Ansel Grün, “Fuentes de fuerza interior”. Sólo trascribo un texto que fue me muy iluminador frente a lo que digo:
“Las emociones negativas enturbian las fuentes de las que nos alimentamos. Es sabido que nuestras emociones tienen distintos efectos sobre nuestra vida. Las tiñen de manera positiva o negativa. Algunas tienen efectos revitalizantes, pero también otras pueden actuar en forma destructiva y demoledora. Cuando determinan negativamente nuestra vida, se terminan convirtiendo en actitudes que se graban, y una y otra vez vuelven a marcar y determinar nuestras conductas destructivas.”

Por ello es que no me pareció menor el error de programación, quiero creer así fue, el que la misma semana de la matanza de Virginia, el Canal Nacional de TV haya ofrecido en su noche de estrenos la película ” Terminator”.
Me pregunto entonces si en el tan antiguo debate sobre los contenidos de la educación se estarán considerando las tres a cuatro horas de televisión que diariamente están “consumiendo” los niños chilenos, o si por estar la TV e manos del ámbito privado, deberemos dejar esta materia al arbitrio de los criterios comerciales y del raiting? No hay acto indiferente ni palabra irrelevante.

Que duda cabe que en nuestra vida anhelamos algo que nos brinde permanentemente salud, fuerza, frescura y claridad, en vez de violencia, rencor, sinsentido y dolor?. Depende de cada uno, cuando tenemos criterios para discernir, elegir las fuentes de donde bebemos diariamente, cuidemos de no contaminar esa plantita de bondad, acogida, cariño, esperanza, que se encuentra en nuestro interior.

Vale la pena, por tanto si queremos vivir con salud, frescura, claridad, amor, estar atentos de las fuentes a las que vamos a beber diariamente. Ningún acto, ninguna palabra, es irrelevante, inocua ni indiferente.

martes, mayo 01, 2007

UN LIBRO NECESARIO


No se si es tu caso pero lo que es a mí en este último tiempo los libros han llegado a mis manos justo cuando mi corazón los ha requerido. Al parecer esta gran autor Ansel Grün, monje Benedictino - que esperamos venga el próximo año en respuesta a una invitación que hemos hecho como Revista Desafío - ha logrado develar la realidad del hombre y mujer de nuestro siglo.

El libro que acabo de leer, lo dejé totalmente subrayado pues era verme reflejado en mis búsquedas, inquietudes y anhelos. "Armonía Interior", ofrece una reflexión llena de ejemplos sobre lo que como individuos de la ciudad anhelamos ferreamente: la calma interior, la paz espiritual. Nuestras ciudades locas y aceleradas nos dispersan, nos intranquilizan y salimos habitualmente del centro... cuando le hemos encontrado. Ansel Grün propone una sabiduría que ayuda a evitar la dispersión interior y llegar a una observación del presente y de sí mismo más completa. Se trata para él de una actitud básica de confianza como de una recurrente vuelta a la fuente que nos vitaliza.

La bibliografía de Grün es amplísima y dado el valor de todas sus publicaciones, junto a la gran necesidad de formación, es que como DESAFIO, hemos formalizado una alianza con la distribuidora "Familia de Nazareth" para tener a disposición de todos nuestros amigos una variada librería de títulos y autores. Les invitamos desde ya a contactarse con nuestras oficinas en el 56 02 2087842.

jueves, abril 26, 2007

QUIERO VOLVER A COMENZAR



¡Cuánto tiempo que no visitaba estas páginas abiertas!
si hasta algunos comentarios generosos habían quedado colgados sin ser cogidos,
...por suerte me esperaron despiertos para volver a confortarme.

Desde mi último posteo me he pasado los días abriendo regalos,
aunque algunos pueden haber pasado a mi lado sin haberlos descubierto.

Puras bendiciones y nuevas promesas recorren mis días
y no es que no haya experimentado agobios, temores y llantos
o que siempre la fuerza y la risa hayan sido mis compañeras.

He tenido momentos de fragilidad y la inquietud como sensación
también me ha recordado que soy como tesoro en vasija de barro.

Más eso es lo facinante, que tras la neblina que descendió fría algunas mañanas
siempre al medio día el sol entibiaba mi alma.

Fascinante aventura de estar vivo,
asombrosa alegría de saberme cierto.

He decidido volver a nacer cada día y volver a morir cada noche
quiero ofrecerte y ofrecerles la novedad de una nueva vida cada día.

No quiero contentarme con ser el mismo y no porque no me considere
quiero regalarme como al inicio con mi mejor vestido, con mi más bello sonido.

Y no será "pose", sino vivencia permitida
y no será farsa, sino cántico y alabanza sostenida.

viernes, diciembre 15, 2006

HONRAR A MI PADRE Y MI MADRE



( en la foto de su matrimonio el año 1951
con el Padre Alberto Hurtado)



Algunas palabras para “Honrar a mi padre y mi madre”.
En el aniversario de 50 años de fallecido del papá y en los 40 de la mamá.

La ausencia que me ofreció la noche,
No es comparable a la presencia que me trajo el día.

El frío gélido del invierno
como la noche que ocultó las sombras,
No lograron que la luz se opacase
Ni que el brote fresco se ofuscase.

La VIDA siempre sobrepasará a la muerte
El DOLOR siempre encontrará el descanso
La LUZ nunca será definitivamente ocultada
La MUERTE ya ha sido vencida.

martes, diciembre 12, 2006

MANUEL: iremos contigo, no estas solo.



Inicié mi blog en el mes de enero del 2006 con la historia de “Mi amigo Manuel” (http://pedroarellanom.blogspot.com/2006/01/la-historia-de-manuel.html) . Luego vendrían nuevos textos referidos a él y a esa historia, dura, dolorosa, y sin duda muy ajena a la vida de quienes hoy navegamos estas aguas del Internet.

Ahora, casi al cerrar el año, me interno nuevamente por los helados pasillos de la cárcel de alta seguridad CAS, para encontrarnos tras esos muros fríos con Manuel luego de que éste ha recibido la sentencia de pasar otros ocho años en ese mundo de encierro, silencio y soledad.

Manuel vuelve a encontrarse con esa realidad que fue su habitat durante 28 años de su vida, pero vuelve luego de haber descubierto una vida nueva, que conoció cuando sus ojos descubrieron otro mundo, al menos 5 años de su última condena. Y fue un cambio definitivo y radical, que logró mantenerlo de pié a pesar de las mil tentaciones que su antiguo medio le ofrecía. Nunca hizo nada que pudiera significarle una caída. Era sin duda un hombre nuevo. Había recuperado lo más precioso para él, su familia, y se aprontaba a jugarse toda la vida para devolverle la mano a la sociedad a quién sentía le debía tanto.

Pero llegó un día, un instante, un segundo, en que su historia aún no cicatrizada totalmente le tendió una trampa… y el caos golpeó su vida, remeció a Silvia, su mujer, impactó a sus amigos y conocidos, para precipitarse con un estruendo de polvo y tierra arrastrando todo a su paso.

Llegó entonces el desconsuelo, la vergüenza, el sin sentido y la pena eterna, tomándolo prisionero y apoderándose de su vida durante estos interminables meses de proceso. ¿Hasta cuando?, …no sabemos.

Pero Manuel sigue siendo un hombre y su dignidad de hijo de Dios se nos ha revelado, en este tiempo, en medio de su desconsuelo, en medio de esas fías celdas. Quienes le hemos visitado, quienes le hemos conocido, damos fe, somos testigos y tenemos esperanza que estos ocho nuevos años tras las rejas del CAS logren ser una promesa, y logren esconder, a pesar de que es incomprensible imaginarlo siquiera, un nuevo sentido para la vida de Manuel, la de su mujer, sus hijos y todos quienes cada cierto tiempo penetramos esas rejas.

jueves, noviembre 02, 2006

TOMAR EL ATAJO DEL CORAZÓN





El señor Cárcamo se nos acercó a conversar, como si el tiempo no existiese para él, sin que los chubascos que de cuando en cuando caían le sacaran de lugar, ni el arcoiris que cerraba la bahía de Mechuque, lograra conmoverle. Mientras tanto yo estaba como en éxtasis admirando esa naturaleza intensa y majestuosa que se nos iba regalando… solo a condición que le abriésemos un espacio en nuestro interior.

Durante dos días me debatí si ir o no a la navegación por los canales de Chiloé que un amigo generoso nos había cursado a un par de matrimonios para este fin de semana largo que acaba de pasar. ¿Como puede ser posible que ante panorama tan idílico me haya costado tanto decidirme?. La verdad es que la motivación inicial y la decisión de ir fue instantánea y rápidamente mi imaginación me puso en contacto con esos lugares maravillosos. Pero luego, al acercarse el día de la partida aparecieron los habituales fantasmas con sus razonamientos y cuestionamientos queriendo mandar al tacho la decisión que mi corazón ya había tomado.

Comencé a mirar los pronósticos del tiempo, que amenazaban lluvias todo el fin de semana y me parecían podrían poner en riesgo ese idílico panorama. Comenzaron los llamados, las estimaciones, las dudas, como bajarme a último momento y no perder los pasajes como tampoco la oportunidad que se me había ofrecido. Hablé con la línea aérea para ver hasta que hora podría esperar sin perder la plata, hablé con meteorología, intenté seducir a mi amigo cambiar la fecha, etc., etc.

Una vez más queriendo controlarlo todo y sufriendo incluso porque me sentía sin el dominio que acostumbro a tener de mis actividades. Afortunadamente un angelito me sopló al oído que inevitablemente debía entregarme a las condiciones del tiempo y dejarme llevar, o declinar a la invitación y con ello a la posibilidad de que la vida algo nos tuviese preparado.

A buena hora tomamos esa tan acertada decisión de no dar las peleas que no tienen destino ni sentido y que me hacen sufrir y perder la novedad de lo imprevisible, de la aventura. Decidimos partir y gozar lo que sucediera en esta travesía, que tuvo más de viaje interior que exterior, dado que volví, por enésima vez creo, a descubrir que si en la ciudad creo y pretendo tener el dominio y control de la mayoría de las variables que enfrento, en medio de la naturaleza, inevitablemente tengo que dejarme llevar. Solo ahí comienza el verdadero viaje, solo así es posible vivir la travesía del disfrute.

Cárcamo entre sus ovejas que pastaban sin apremio, la señora Orfelina que entre el pan amasado nos compartía de su vida de entrega y don Juan que esperaba las bajas mareas para cruzar sus bueyes, fueron cada uno un regalo y como un rayo de sol que en medio de nubes y chubascos quisieron regalarse.

Prometo por tanto no mirar el pronóstico del tiempo ante una nueva invitación y responder con el corazón necesitado de verde y de pureza. La ciudad tiene su encanto mientras no mate mi libertad y mi fluir.